miércoles, 16 de febrero de 2011

Bandas de Música para la Semana Santa 2011

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno se aprieta el cíngulo y vuelve un año más a traer tres bandas de música. Para poder acometer estos gastos la Hermandad organizará algunos actos, en los cuales todos tendremos que colaborar y sobre todo los costaleros, ya que la persona que más a luchado para que esto fuese noticia, no es otro, que el capataz de la Hermandad D. Ivan Lopez Hijón.

El Domingo de Ramos acompañando a la Sagrada Entrada de Jesús en Jerusalen veremos y escucharemos a la Agrupación Musical Cristo del Perdón de Guadix. Si quieres conocer mejor a esta agrupación visita www.cristodelperdon.pasionporguadix.com/ 



El Miercoles Santo, acompañando a Nuestro Padre Jesús Nazareno viene una banda sorprendente desde el País Vasco, se llama Banda de CC y TT La Concordia. Podeís entrar en su blog para conocerla bandadelaconcordia.blogspot.com

Tras el paso de palio de Nuestra Señora de la Soledad sonará los acordes de la Banda Municipal de Bollullos del Condado, visita su web www.bandamunicipaldebollullos.es/

lunes, 31 de enero de 2011

I Elecciones Hermandad Nuestro Padre Jesús Nazareno (2011)

Convocatoria a Cabildo General de Elecciones que celebrará esta hermandad el día 20 de Febrero entre las horas 13.00 a 14.00  y  de 16.00 a 20.00 en el salón de la Capilla del Niño Jesús.
Así mismo te informamos que la candidatura cerrada que se ha presentado a elecciones es la siguiente:
Hermano Mayor:  D. Manuel Jesús Almonte Hijón
Teniente de Hermano Mayor: D. Miguel López Díaz
Secretaria:  Dª. María de los Ángeles del Valle Sánchez
Tesorero:  D. Andrés David Escobar Romero
Mayordomo: D. Luís Castizo Infante
Vocal de Mayordomía: D. Antonio Breval Marín
Prioste de Cristo: D. Pedro Avalos Torres
Prioste de Palio: D. Iván López Hijón
Vocal de Cristo: D. Blas García Mateo
Vocal de Palio: D. Juan Rodríguez Morón
Diputado de Cultos, Formación
Y Caridad: D. José Miguel Escobar Romero
Diputado de Juventud: D. Juan Luís Romero García
Las papeletas para votos las podrás encontrar en el mismo salón de elecciones.
Te recordamos que sólo tienen derecho a voto todos los hermanos que sean mayores de edad y que tengan una antigüedad superior a tres años en el censo de nuestra hermandad. Para que  puedas ejercer tu derecho a voto, te debes presentar con el DNI o documento que acredite tu identidad o, si no puedes asistir, delegar tu voto en otra persona de tu confianza. Por seguridad, esta persona debe llevar tu DNI para que se acredite tu identidad.

viernes, 14 de enero de 2011

Se acerca la Cuaresma






Una vez pasada estas fiestas en las que celebramos el nacimiento del Salvador juntos a nuestros familiares, nos acercamos “poco a poco” a la Cuaresma para vivir con la familia cofrade la pasión de Cristo. En este mes comienza las igualás y los primeros ensayos, en las que nos reencontraremos con los compañeros y amigos de la cuadrilla,. Las primeras frases que se suelen decir tras el saludo y preguntas típicas son; “ya estamos otra vez aquí, ¡Como pasa el tiempo!”. Además por otra parte los priostes sacan los enseres, comenzando a limpiar y a colocar algunos de ellos.
Estos días son de trabajo duro e ilusión para que todo salga bien durante la Semana Santa, y como yo siempre digo, me gusta casi más la Cuaresma que la Semana Santa, será porque desde el Domingo de Ramos estoy diciendo, esto se está acabando. Porque se acaba la convivencia, los ensayos, el limpiar enseres, el estar más cerca de lo que realmente es tu pasión, aunque en realidad como diría mi Hermano Mayor y amigo Manuel Jesús “ser cofrade es una forma de vivir” y durante todo el año tenemos en el corazón y en la cabeza a Nuestro Padre Jesús Nazareno, a la Virgen de la Soledad y a toda la familia cofrade.
Así que en estos días os animo a que os acerquéis a las Iglesias, Capillas, casas de Hermandad, etc… y os preparéis espiritualmente para la Cuaresma y la Semana Santa, en definitiva que nos acerquemos más a DIOS.

Un saludo y feliz Cuaresma.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Feliz Navidad y prospero año nuevo

Os deseo de todo corazón lo mejor para el próximo año y sobre todo para aquellas personas que tienen problemas de salud, que Dios la alumbre con su LUZ y que vivamos juntos muchas Navidades.


El Santo Padre ha señalado que la “Navidad nos aporta una alegría profunda porque nos hace tangible la bondad de nuestro Dios”. El Papa ha invitado a los fieles a prepararnos con alegría para la Navidad, purificando la conciencia de todo aquello que es contrario a la llegada de Dios al mundo y “dejándonos iluminar por Él, que se hace Niño”. “Éstas son las felicitaciones que os ofrezco a todos, -ha dicho- dirigidas especialmente a los que sufren, y que extiendo también a vuestras comunidades, a vuestras familias y a todos vuestros seres queridos”.


Carta de Benedicto XVI




Queridos hermanos y hermanas:


En la espera gozosa que caracteriza los días que preceden a la Navidad, nos acercamos al “lugar” donde ha iniciado nuestra salvación, donde todo encuentra cumplimiento y se cruza la espera del mundo y el corazón humano. Nos alegramos por la pequeña luz que se vislumbra en la gruta de Belén y que se irradia sobre el mundo. En el camino del Adviento, se nos invita a acoger con disponibilidad y a contemplar con admiración el gran acontecimiento de la venida del Salvador, como ora la Iglesia en su liturgia: Muy pronto vendrá el Señor, que domina los pueblos, y se llamará Emmanuel, porque tendremos a Dios-con-nosotros. El Verbo hecho Niño ayuda a comprender el modo de actuar de Dios, transforma al hombre por su bondad y misericordia, purifica la conciencia y la vida de todo lo que es contrario a su venida: pensamientos, palabras, actitudes y acciones. La tradición de preparar el pesebre en las casas, en los lugares de trabajo, en los sitios de encuentro, ha de ser cada vez más un signo auténtico del tiempo de Navidad, mostrándose como expresión de nuestra espera y acción de gracias a Aquel que ha decidido compartir nuestra condición humana, en la pobreza y en la sencillez. El pesebre, como genuino testimonio de fe cristiana, puede ofrecer aún hoy a los hombres de buena voluntad una sugestiva imagen del amor infinito del Padre.
Saludo a los grupos de lengua española, en particular a los peregrinos de Alange y Córdoba, así como a los demás fieles provenientes de España, México y otros países latinoamericanos. Deseo a todos una feliz Navidad y os invito a preparar vuestro corazón para recibir al Niño Jesús. Que la Virgen María y San José nos ayuden a vivir el Misterio de este tiempo santo con renovada gratitud al Señor, ofreciendo a los demás paz y alegría. Muchas gracias.
Como es habitual el Santo Padre al final de la audiencia ha saludado a los jóvenes a los enfermos y a los recién casados. Que a pocos días de la solemnidad de Navidad, el amor que Dios manifiesta a la humanidad con el nacimiento de Cristo, acreciente en vosotros, queridos jóvenes, el deseo de servir generosamente a los hermanos. Que sea para vosotros, queridos enfermos, fuente de consuelo y de serenidad, porque el Señor viene a visitarnos, trayéndonos consolación y esperanza. Y que inspire en vosotros, queridos recién casados, poder consolidar vuestra promesa de amor y de recíproca fidelidad.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Historia para la Navidad.

Un cuento que pudo ser real.

Esa mañana el sol brillaba con una luz especial. Al parto asistieron todos los que, en ese momento, no tenían una faena de importancia en la hacienda. El amo estaba nervioso por el acontecimiento, pues su mejor ternera llevaba demasiadas horas con los dolores de parto.
Cuando nació, se sintió importante al contemplar a tanta gente a su alrededor. Instintivamente quiso levantarse, pero sus débiles patas aún no tenían la firmeza para aguantar su peso y su impotencia se vio consolada al contemplar la mirada orgullosa de quien trae una nueva vida a este mundo y, a su vez, con la tristeza de saberse que le quedan pocas horas de vida; de no ver crecer a su cría.
El nuevo ternerito creció fuerte y sano; alimentado por otras vacas de la casa.
Desde muy temprana edad su amo lo sacaba a los campos para trabajar de sol a sol. Trabajaba duro, como cualquier otro ternero de mayor edad. Era como si estuviera siendo castigado por ser el responsable de la pérdida de una de las mejores terneras de la zona. Sin embargo, todos los animales del corral se sorprendían porque nunca protestaba por los castigos recibidos. El trabajo diario le daba el poder de la Paciencia y la Humildad. Siempre estaba alegre y diligente para el trabajo. Tiraba del arado con más fuerza y agilidad que ningún otro ternero; se humillaba ante las voces y latigazos que le propinaban los jornaleros de su amo. Ningún desagravio le hacía flaquear.
El recuerdo de los alegres ojos de su madre le animaban para conseguir ser el mejor de todo el corral.
Pero una mañana todo cambió. Cuando llegó al campo de trabajo, se dispuso como todos los días a comenzar la faena. Tiraba del arado con fuerza, sin descanso, hasta que en un momento notó que algo iba mal. Volvió la mirada y vio con asombro como el hombre que mandaba el arado estaba siendo atacado por una fiera. Como pudo, y sin saber muy bien como, se desligó de los aperos que lo ataban al yugo y corrió a salvar al hombre. Le clavó un cuerno en el cuerpo de la fiera, que no se esperaba ese ataque y que ya tenía a su presa inerte, y esta salió corriendo herida y vencida.
Ante el revuelo formado, acudieron los demás jornaleros del amo, pero al llegar sólo contemplaron el cuerpo sin vida del hombre tendido en el suelo y al ternero a su lado con la respiración agitada y sangre en un cuerno.
Con mucha prudencia retrocedieron temerosos de que el ternero los envistiera también a ellos. El ternero, sorprendido por la reacción de los jornaleros, no comprendía su comportamiento y empezó a caminar hacia ellos. Estos, al verse perseguidos por el que suponían era el asesino de su compañero, corrieron despavoridos hacia la hacienda del amo. Allí contaron lo sucedido a todos los presentes que los escuchaban aterrorizados.
Al poco también regresó el ternero que, al ser divisado por los trabajadores, se corrió la voz de alarma y lo recibieron con palos, piedras y lanzas. Querían herirlo y capturarlo para poder matarlo. El ternero, nuevamente sorprendido por el recibimiento, huyó de la hacienda temeroso por su vida y sin comprender que pasaba.
Corrió por valles. Subió montañas. Cruzó ríos. Comía sin saber si era bueno o malo, pues estaba acostumbrado a comer lo que le echaban en su corral y esos alimentos no se encontraban por donde él estaba. Pero siempre alerta para que no lo descubrieran y lo llevaran de nuevo a la hacienda.
Una fría tarde, al caer la noche, divisó a las afueras de un pequeño pueblo un portal que parecía estar desocupado y abandonado. Decidió pasar allí la noche refugiado por sus paredes.
Buscó algo de comer en el destartalado pesebre que reinaba al fondo y luego, vencido por el cansancio, se echó en un rincón a dormir.
Los fuertes gritos de una mujer, lo despertaron. Sobrecogido y protegido por la oscuridad del rincón donde estaba echado, presenció algo insólito: una luz blanquísima, pero sin cegar, iluminaba a una preciosa mujer que alumbraba a un niño que no lloró al nacer. Esa imagen hizo saltar una lágrima de sus ojos y le trajo a la memoria su propio nacimiento; con la diferencia de que él estaba rodeado por muchas personas cuando vino al mundo y el de este niño sólo lo presenció su padre y una mulita que se encontraba a los pies del hombre. En silencio siguió mirando como esa pareja sostenía entre los brazos al recién nacido para darle calor. La luz se fue apagando poco a poco hasta que desapareció.
Tras amamantarlo, el niño se quedó dormido. Sus padres lo arroparon con las pobres prendas que llevaban y lo depositaron con mucho cuidado y amor en el pesebre donde, momentos antes, había comido el ternero.
Sobrecogido por la ternura de la escena que acababa de presenciar e invadido por un sentimiento interior que nunca antes había tenido, decidió levantarse de donde estaba echado y, sin miedo, se acercó a la familia que descansaba del acontecimiento sucedido.
Muy al contrario de lo que pensó, ni los padres del recién nacido ni la burrita, se asustaron por la aparición, lo que le infundió mayor valor y tranquilidad.
Cuando se acercó a la pareja, todavía tenía los ojos inundados de lágrimas. Los miró en silencio y se volvió para el pesebre hacia donde se encaminó. Al contemplar de cerca la carita del recién nacido, no pudo aguantar más la emoción y un río de lágrimas brotaron de sus ojos; la respiración se le aceleró y este hecho hizo que el vahído que le salía del hocico, le calentara más el cuerpo al niño que, agradecido, le dedicó una sonrisa.
Este era el destino que le tenía reservado Dios al ternerito y para lo que había nacido:
PARA DAR CALOR AL HIJO DE DIOS EN LA FRÍA NOCHE EN LA QUE NACIÓ.


Manuel Jesús Almonte Hijón
Navidad de 2010